jueves, 27 de diciembre de 2012

La preocupación

Nos vamos a olvidar
del oso muerto
de la piba violada
del sobreseído
de la tragedia.
Nos vamos a olvidar 
como si fueran
vestidos de moda
o zapatos de temporada.
Nos vamos a olvidar,
así como un día,
se olvidará el mundo
de que una vez existimos.
Es duro
seguir aceptando tanta mierda,
pero la consumimos a diario.
Eso que mancha nuestros dientes
no es justamente sarro.

domingo, 16 de diciembre de 2012

Transmisión de pensamiento

Íbamos en colectivo
a lo de mi hermana.
Pasamos por el frente de la cárcel
y el me dijo:
estaría bueno
que no hubiese ladrones
ni cárceles,
ni escuelas,
ni trabajos.
Así podríamos estar
juntos
y compartir.



Si yo hubiese pensado así
a los siete años,
seguro que no lo hubiese conocido.
O tal vez si,
quién sabe.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Mimetización

Andate a la mierda
y después,
andate a la mierda
y después,
andate a la mierda
y después,
andate a la mierda
y después,
andate a la mierda
y después,
andate a la mierda
y después,
andate a la mierda
y después,
andate a la mierda
y después,
andate a la mierda
y después...
después ya no lograré distinguir,
entre vos y la mierda.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Nunca

El dijo que no,
que nunca,
jamás en la vida,
en la puta vida.
Ella guardó silencio,
un silencio musical.
El dijo que ella
estaba un poco
loquita,
pero el nunca.
Ella tan solo
miraba para otro lado.
El era tan amable,
siempre sonriendo
y cariñoso
por demás.
Ella puro silencio,
la mirada perdida.
El decía que no,
que ella era todo,
el amor de su vida.
Nunca jamás.
Ella dejaba caer el pelo en la cara,
como tapando una vergüenza.
Un día ella se fue
y el lloró y rompió toda su casa.
Quemó las cartas,
las toallas mojadas.
Un día ella apareció muerta 
en el río,
con su vientre 
cargado de amor.

lunes, 3 de diciembre de 2012

Manteca

Ella está sobre mi panza,
su cabeza entra en mi puño,
y podría apretarla hasta reventarle el cráneo,
beber la materia gris.
Elijo la caricia
detrás de su oreja izquierda,
con mi pulgar
que viene y va por el pelaje.
La dejo hacer lo que le gusta.
Hurga la basura, rasga mi piel,
la ropa y los muebles.
La casa también le pertenece.
Yo solo la alimento.
Ella está sobre mi panza,
y también me deja hacer.
Soporta mis pedos,
la ropa tirada por todas partes,
el inodoro salpicado,
el piso sin barrer...
Ella está sobre mi cama,
esperando que me duerma.
Podría arrancarme los ojos con sus garras,
pero elije darme calor,
y dormir a mi lado.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

El imbécil

Fui a la farmacia
a comprar unas pastillas
anticonceptivas.
Mucha gente en la farmacia
y un tipo de esos que dan asco,
por su pinta de roña y sus miradas de baba con el labio inferior caído.
Pagué las pastillas
y salí a la vereda para buscar mi bici
que estaba atada a un árbol.
A su lado un auto con una mujer
y una niña pequeña esperaban
por alguien que condujera.
Mientras sacaba el candado
llegó el imbécil barrigudo
puteando a la mujer que aguardaba por cierto remedio.
La mirada que ofrecía al resto de las mujeres
se había quedado en otra pollera,
su hija y su mujer tenían que aguantar la mierda.
Nos miramos con la mujer
(una mirada sensual que la sacó por un segundo de esa atmósfera).
El animal la miró a ella,
me miró a mi,
encendió su auto
y se fueron.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Quién sabe

Entonces,
qué se hace con los que matan,
con los que violan,
con los que roban,
con los que enloquecen,
con los que nacen,
con los que mueren,
con los creídos y los creyentes,
con los infames, 
con los estafadores,
con los amantes, 
con los mentirosos,
con los cobardes,
con los machistas y las feministas,
con la muchedumbre.
Qué se hace,
con esta sociedad
tan podrida!

viernes, 16 de noviembre de 2012

Mi verde jardín

Era verano, precisamente enero. El calor seco en medio de un desierto poblado, sin arboles, podía matarte. Llevaba tres meses echando agua a la tierra, pero ésta la bebía como si nada. Sonó mi teléfono, era Dan, un amigo de Buenos Aires que quería verme. Nos encontramos en el casino, pedimos un whisky doble cada uno y entonces le pregunte que quería. Me dijo si podía trabajar con el, el trabajo era fácil, vendedor de etiquetas para códigos de barra, lectores e impresoras para lo mismo en Neuquén y alrededores. Sin jefes cerca, buena paga y viajes mensuales gratis a la capital. “Bueno, no se, la verdad es que estoy bien así y preferiría no volver a trabajar”. “¿Pero de que vas a vivir?”. “Bueno, si me necesitan puedo aceptar el trabajo”. Y eso fue todo. Al mes siguiente estaba presentándome con los jefes, eran muchos. Estaba el jefe de servicio técnico, el jefe de insumos, el jefe de equipos y el jefe de los jefes. A su vez había cuatro hombres que eran los dueños, esos si que eran los jefezotes y seguramente ellos tendrían otros jefes o jefas. Así, ad infinitum. Nunca entendí para que tantos jefes entre una masa similar de empleados.  Volví a casa y espere mientras echaba mas agua a la tierra, que ya mostraba ciertos brotes de maleza. En marzo volvió Dan y me presento a los clientes mas importantes, o sea, a donde tenia que poner mi hocico. A la semana regresé a Buenos Aires, necesitaban capacitarme. Los viajes eran pagos. No era avión pero me mandaban en el mejor micro que había. Subí en Neuquén a las seis de la tarde, media hora después paramos en Cipolletti y ahí conocí a mi acompañante. Se llamaba Paula. La vi subir al micro, llegar a mi asiento y saludarme con una esplendida sonrisa, yo estaba leyendo “Los Hermanos Karamazov” y me hice el que no la registraba del todo, a pesar de un cordial saludo, divisando su hermoso pelo negro. Enseguida regresé a la lectura, incluyéndola en la historia de Dostoievski.  Ella podía ser una perfecta rusa con su firme piel y su metro ochenta. No se cómo comenzó la conversación pero si que fue larga. Hablamos tres horas sin parar, de la vida y lo que deberíamos hacer y no hacíamos. Sirvieron la comida, bebimos vino y llego la película. Fuera luces. Se acerco el auxiliar de abordo con copas plásticas y una botella de champan, bebimos de ese néctar que no era del todo bueno pero así y todo obligue al tipo a que dejara la botella. Siguió su recorrido ofreciendo mas champan al resto de los viajantes. El micro estaba lleno, ni una butaca vacía y nosotros teníamos ubicación al lado del baño. Luego de la primera copa y bajo la luz del televisor que proyectaba una de esas películas para el olvido, me acerque al rostro que parloteaba a mi lado obligándola a callar con un suave beso en sus labios, entonces el movimiento que ella había adquirido al hablar no cesó, y el suave beso se transformó en un batir de lenguas apasionadas por la adrenalina de la circunstancia. Mis feromonas llegaron al punto máximo cuando sentí un susurro en el oído – Mordeme fuerte – la mordí con temor – Mordeme mas fuerte, haceme doler – lo hice lo mas fuerte que pude, sin perder la conciencia para no encontrarme con un pedazo de carne en mi boca. Se montó encima mío acariciándome con su parte más sensible en mi parte más inestable. La gente no dejaba de ir al baño, había un viejo a un metro nuestro que simulaba estar dormido, mirando con los ojos cerrados la escena. De algún modo no pude seguir con el cachondeo, me inhibía tanta gente pasando, mirando, deseando ver el espectáculo. Y lentamente nos dormimos, para soñar un poco. Al despertarme no supe distinguir si todo aquello había sido un sueño, pero mi boca estaba hinchada de tanto beso frenético y esa fue la prueba irrefutable de una noche apasionada. Inmediatamente pensé en pedirle su número de teléfono para llamarla ni bien terminara con mi capacitación y poder encontrarnos en cualquier rincón de Buenos Aires. Paula accedió de buena gana, deseosa de que así fuera.
Por esas cosas de la vida, que a veces te acaricia y otras te sopapea, anoté mal su teléfono y jamás pude comunicarme con ella. Me sentí un imbécil.
La estadía en la capital fue amena. Aproveché para visitar amigos, comer, pasear y ver tantas caras largas, perdidas en un camino directo a la muerte. En la empresa me la pasé escuchando a diez tipos queriendo enseñarme en dos días lo que ellos habían aprendido en quince años de trabajo. Volví a Neuquén sin haber entendido un carajo, pero con todas las ganas de vender los productos de la empresa, aunque como me habían dicho que por tres meses estaría a prueba, sin cobrar comisiones y con un sueldo fijo, me dediqué a seguir haciendo lo que hacia antes de conseguir el puesto. Tan solo regué mi patio hasta que se convirtió en un verde jardín.

jueves, 15 de noviembre de 2012

El infierno de las cosas

El Sol se eclipsa,
los hombres preguntan,
las nubes flotan,
los sapos croan.

El sueño renace,
la vida florece,
las gotas caen,
los palos golpean.

El agua corre,
los autos pasan,
las bicis fluyen,
los bichos mutan.

El mundo gira,
los planetas danzan,
el universo crece,
la soledad aumenta.

El Sol se esconde,
los hombres callan,
las nubes chocan,
y los sapos siguen croando. 

lunes, 5 de noviembre de 2012

Ratas

He visto un ratón en mi casa.
Primero corría por el pasillo 
que da a la puerta.
Iba y venía,
mientras intentaba descubrirlo.
Luego logró entrar a la cocina,
escurriéndose en el bajo mesada. 
Es un bello ratón,
pequeño y astuto.
Mucho más que yo.
Debe ser eso, 
lo que nos impulsa a querer matarlos.

jueves, 1 de noviembre de 2012

A uno mismo

Te escuché decir tanto
acerca del miedo 
que te producen ciertas caras, 
el miedo de que te roben,
que te maten.
Yo pensaba
en los miedos,
en la muerte.
Acaso no hubo tiempo
para ver,
más allá del espejo?
Digo, más allá de ese grano
que desentona con tu rostro
angelical.
Y qué hay de toda la mierda
que nos echamos dentro?
Pensaba yo,
en esos miedos
por el otro,
si no serán
los miedos a uno mismo,
de vivir muertos.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Gracias

No pasa nada,
y de repente 
pasa algo,
que parece el todo.
Dormir y despertar,
una y otra vez
con el correr de los días,
de las noches.
No pasa nada,
y de repente el todo
se va haciendo nada,
sin darnos cuenta.
Pero la nada,
después del todo
que supo ser,
deja este vacío demoledor.
Entonces nada,
de nada.

martes, 30 de octubre de 2012

Paciencia

(Tranquilo, guarda tu furia, no la descargues por acá. Guardala que ya llegará el momento de verle el rostro al enemigo. Conservá la calma, aunque el corazón se agite y el volcán esté a punto de explotar. Esperá el momento propicio para dar el golpe, solo así será letal).

lunes, 29 de octubre de 2012

Crueldad?

Solo te pido 
que cuando tu carne
se pose en la mía,
y mi ser se pierda en el tuyo,
puedas decirme con el brillo de tus ojos
todo aquello que te lleva a las nubes;
porque sino
creeré que soy ese 
que te hace temblar,
cuando en realidad 
solo soy ese
que te hace mentir.

domingo, 28 de octubre de 2012

Esto que somos

Tal vez tendríamos que ser estrellas
y guiñarnos los ojos,
de vez en cuando.
O planetas
girando en rededor del Sol,
para abrigarnos.
Quizás flores
que adornen el mundo,
alimentándolo.
Pero nos tocó ser esta masa
de carne y seso, 
corazonada.
Entonces dejamos huellas,
cargamos mochilas
y jugamos a las escondidas.

miércoles, 24 de octubre de 2012

En vano

No está ahí,
no está acá,
ni en el vaso lleno de whisky,
ni en aquel libro,
tampoco en la música que suena,
o en las drogas que tanto seducen.
No está en ningún lado.
Eso que estamos buscando,
simplemente,
no está.

lunes, 15 de octubre de 2012

No es él

El mundo anda muy bien, si. 
Siempre girando para el mismo lado, 
a la misma velocidad. 
Nada falla, nada puede fallar. 
El mundo anda muy bien, si. 
Siempre una especie desapareciendo 
y las hojas cayendo de los árboles, 
como los pelos de nuestras cabezas. 
El mundo anda muy bien, si. 
Tan solo un poco mezclado, 
de tanto girar. 
Una explosión por aquí, 
otra por allá. 
Un nacimiento, 
una muerte. 
La Luna alejándose tres centímetros al año. 
El Sol apagándose lentamente. 
El mundo anda muy bien, si. 
Con tanta agua y la sed de las montañas. 
Con megaminería y cielos siempre abiertos. 
El mundo anda muy bien, si. 
Televisores con mil canales, 
redes sociales detrás de pantallas/escudo. 
Poesía y asesinatos. 
El mundo anda muy bien, si. 
Siempre girando y flotando en el universo 
junto a sus amigos planetas, 
en un baile armonioso, de gigantes. 
Sin pretensiones, 
el mundo anda muy bien.

lunes, 8 de octubre de 2012

Redireccionando


Aunque salga el sol,
aunque la luna esté llena,
yo quiero quedarme en mi cama.

No me preguntes,
por qué.
No todo tiene una respuesta.

Aunque nazca una flor,
aunque sea carnaval,
yo quiero quedare aquí en mi cama.

No te preguntes,
por qué.
No todo tiene que saberse.

Aunque sea por un día, o dos,
aunque me pudra en el colchón,
quiero quedarme en la cama.

No me pregunto,
por qué.
Solo quiero quedarme aquí,
en mi cama.

martes, 25 de septiembre de 2012

Sinsentido


En mi casa hay una cucaracha,
la he matado dos veces ya.
Vi como sus tripas largaban el jugo,
sentí el ruido de su cuerpo al resquebrajarse.
A veces pienso en su madre,
y también en la mía.
Pienso en Kafka transformándose,
muriendo aplastado por un zapato.
Hoy volví a verla en el baño,
ella me reconoció y corrió detrás del bidet.
Por la tarde fui al supermercado,
compre un veneno que asegura poder matar hasta a sus hijos.
Mi lucha carece de absoluto sentido,
como tantas otras.

domingo, 16 de septiembre de 2012

Recuerdos del Planeta Tierra


Me acuerdo que cuando era chico mi abuelo decía que había que pasar la topadora por las villas de emergencia, como había hecho no sé quién.  Mi viejo por ahí lo repetía, así como uno repite la forma de lavarse los dientes de su padre. Yo me crié escuchando eso, una y otra vez. Con el paso del tiempo fui comprendiendo que esos villeros eran seres humanos también, a pesar del “discurso oficial” que había en mi familia paterna, a pesar de que una vez en Fuerte Apache, cuando tenía unos siete años, un pibito me quiso robar la pelota amenazándome con un palo que tenía fuego en la punta y con él dejó ésta marca que mi mano derecha tiene hasta hoy. Experiencia que me ayudó mucho en ese tiempo para distinguir la derecha de la izquierda, me refiero a mis manos. Esos seres humanos, de caras sucias y casas de cartón también tenían un alma, como la mía o la de cualquier otro ser humano. También llegué a comprender un día que el capital era finito, el dinero más precisamente. Que si hay $10 y somos diez personas pero $9 los tiene uno solo el resto tendrá que repartir $1 entre nueve. Claro, estaba ese discurso que hacía mención que el señor de los nueves pesos había trabajado con esfuerzo por conseguirlos y se los merecía. Aunque entre aquellos nueve había algunos que trabajaban más que aquel afortunado, había quienes laburaban de sol a sol pegando ladrillos, con temperaturas bajo cero o sobre cuarenta. De este modo fui descomprendiendo el mundo en el que vivíamos, porque había varios que se llevaban $9 y muchísimos que se quedaban con $1, no era cuestión de esfuerzo, eso me quedaba claro. El mundo estaba basado en valores materiales, no había duda de ello. De no ser así quienes ganaban nueve hubieran repartido en partes iguales por razón de esfuerzo. Esos valores materiales, por sobre los valores humanos, eran propagados por toda la sociedad, incluso por los que debían repartir $1 entre nueve. Sucedió que los menos afortunados sintieron que no era justo para ellos tamaña desigualdad. Algunos, que ya habían perdido hasta el valor de su propia vida, decidieron salir a robar a los que más tenían. Robar era una forma de decir, claro está. Para otros era equiparar o ajusticiar. Luego, los que ganaban $9 empezaron a pedir seguridad por el miedo que les producía llegar a perder sus bienes materiales.  Por suerte ese es el recuerdo de otra vida, de mi vida en el Planeta Tierra. Ahora que estoy en Ofgan, cada vez que les cuento esta historia a los Ofgianos, se ponen tan tristes que solo les da por abrazarme. 

viernes, 20 de julio de 2012

Con D de idiota

Los días D serían como los días Re en su traducción musical del ingles al castellano. Un Re día, tal vez. Según Charly, Re es la nota romantica. Para Mi los días D son una bosta infernal impostada, pero para Charly Mi es la delincuencia, la nota del rock, filosa y puntiaguda. Me pregunto si esos no serán los días de la vida, los Mi días...

miércoles, 18 de julio de 2012

Una vieja película

Cuando estoy parado en cualquiera de mis pensamientos, cuando no estoy buscando nada, cuando cada vez quiero menos y creo poder vivir en una cueva, solo, alejado del mundo que me rodea, sin días, sin horas, casi sin pensamientos, solo comiendo y bebiendo para mantenerme vivo como un animal, justo ahí, aparece Ella. No se quien es, y tal vez no sepa quien soy yo mismo pero ahí esta cruzándose en mi camino a ningún lugar, pasando delante de mí, deteniendo el tiempo, callando los sonidos y tomando mi mano como si realmente nos conociéramos, como si hubiésemos creado el universo juntos, sintiéndonos dioses de nuestra invención. Me sonríe, la beso suavemente, ella muerde mi lengua como si no le alcanzara con palparla, quiere fagocitarme, solo así seremos uno. Nos vamos del ruido, subimos escaleras, abrimos y cerramos puertas, nos desnudamos hacemos lo que mas nos gusta y preferimos no despertar jamás. Nos echan de la sala de proyección. Abrimos y cerramos puertas, bajamos escaleras, escapamos del mundo que supimos crear. Nos importa un carajo, podemos hacer otro cuando queramos, entonces nos vamos a su casa, sin las llaves, sin su teléfono, sin su campera, pero las llaves son lo que necesitamos más que nada. Volvemos. Encontramos el teléfono, llamamos a un amigo suyo y resulta que está en casa de ella con las llaves. Al hogar entonces. Estamos hambrientos, intentamos hacer una pizza, la olvidamos en el horno con salsa pero sin queso. Ella esta muy borracha y yo estoy embriagado hasta las pelotas. Vamos a su cama y nos dormimos en nuestra atmosfera. No existe nada mas, estamos ahí tumbados y no hay otro mundo por fuera de esa habitación pero si hay seres y hay cosas y entonces llega su hermana, me escondo en otra pieza donde hay un pibe y una mina durmiendo, estoy en bolas, mi ropa tirada y ella intentando despedir a su hermana. De vuelta a la cama, besos, caricias queremos apagar el sol. Me voy, me tengo que ir, no quiero hacerlo pero ahí esta la vida y yo tengo que salir de esa cueva aunque me niegue. No quiero despertar y así es como estoy viviendo desde aquel día donde me quede soñando en el cuerpo de una mujer que no esperaba.

domingo, 27 de mayo de 2012

El largo adiós


Nena,
esta canción es para vos.
Ahora,
que se ha fugado el dolor.
Quiero,
decirte lo que queda.
Vamos,
todo lo bueno que pasó.
Sonrío,
al ver tu mano de otra mano.

Es porque siempre te querré,
es porque siempre te querré.

Nena,
tu camino ya se abrió.
Ahora,
que te veo desde acá.
Quiero,
un abrazo fraternal.
Vamos,
el amor se evaporó.
Sonrío,
pues el llanto me lavó.

Es porque siempre te querré,
es porque siempre te querré.

miércoles, 23 de mayo de 2012

Buscando el cielo

Nena,
todavía no te diste cuenta
que estás perdiendo el tiempo
con quien te absorbe?
Mujer,
no comprendiste
que te estaba invitando
a la vía láctea?
Acaso el temor,
se apoderó
de tu ser
para no saber quién sos?
Bien,
aquí no hay un macho
de los de antes
que la van de guapos.
Sabelo,
mi mano busca tu mano
para caminar sin rumbo,
hasta que despeguemos.

lunes, 21 de mayo de 2012

Manija

La chatura absoluta,
meseta artificial bien apisonada,
de polvo marrón claro.
Una idea,
trescientas energías,
en movimiento simbólico.
Entusiasmo de tambor,
recuerdo de otra vida,
ya sin látigo en la espalda.
Un escalón,
vuelta entera circular,
y un sobreviviente.
Gato Negro,
siete días bajo tierra,
lo mismo que Dios para crearla.
Noches frías,
leña al fuego y disco verdulero,
calor humano.
Palas mujer,
hombres pico,
generando amor.
Días manija,
como perros
buscando un hueso.
Batuque,
fotografías del horno,
música dominguera.
Fiesta popular,
colores vivos,
seres renaciendo.
Otro escalón,
otro más y el suelo,
limpio de dolor.
Tres semanas,
para reencarnar,
en Anfiteatro.
La idea fija, bien manija,
que no se comprende,
y se podría hacer, hasta el fin de los tiempos.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Una gota es suficiente

Ayer estuvo buenísimo a pesar de las siete de la mañana, el baño semi apurado y el olvido de la posición ejecentrado del Tai-Chi; el banco que no entregaba dinero, la espera absurda; el pago del alquiler con dinero prestado; las nueve horas de oficina con su presión monetaria y el puto ocho de tres con ochenta y cinco. Ayer estuvo buenísimo porque llegué al Anfi con mi guitarra, la que se enchufa y que pierde la afinación más rápido de lo que deseo, y te vi sonreír y nos abrazamos sonriendo. Estuvo buenísimo a pesar de que tenías que irte a ver a tu hermanita y no podías venir a tocar con nosotros, digo tocar como diría jugar, o por qué no, jugar tocando. Claro que entendí tus razones. Y nos fuimos para la sala, y adiós nochecita mientras caía el sol. Luego nos veremos, pensé. Se armó un trío medio rock, medio funk, y le dimos rosca, yo un poco menos que los otros dos que le hacían al bajo y la bata con una polenta envidiable. Los corría de atrás, a veces los alcanzaba y era fantástico. Minutos, tal vez segundos, de eternidad. Luego llegó gente y pintó más jazzeado el asunto, el mismo juego de tocar, así de divertido, siempre corriendo detrás, siempre sintiendo la eternidad bajo la piel. Vos estabas con esa gente pero yo no podía dejar la viola, a parte me agarra el mal del cagón, viste como es. Ayer estuvo buenísimo! Vos asomaste tu cabecita para decir adiós otra vez, y pensé que ese adiós me saludaba como si ya todo estuviera asumido, aunque nada está dicho. Para qué, de todos modos. Supongo que algunas cosas se notan en el aire, aromas, miradas, sonrisas, deseos. Supongo también que no sé nada de lo que está pasando, cómo saberlo si nunca había sucedido así? Volví al Anfi luego de la tocada lúdica creyendo en ese pensamiento de que volverías, esperé por vos como tres horas pero nunca volviste. Y qué, ayer estuvo buenísimo por dos o tres minutos, acaso no basta eso para un día?   

martes, 15 de mayo de 2012

Platense

No comprendo
El por qué de tu nombre.
A pesar del río
Que lava tu orilla.
Dicen que estás
Dividida por el fútbol,
Las diagonales,
Que se yo.
El día y la noche
Te parten en dos.
La vejez camina de la mano
En limpias calles sin nombre
Bajo un sol lluvioso,
Creador de arcoíris.
La juventud deambula
Por las blancas noches
Entre bares y fiestas del amor,
Simulando facultades.
El día y la noche
En el bosque copulan.
Ahora tal vez comprenda,
El por qué de tu nombre,
Moneda en el aire
Con dos caras y este canto.

lunes, 14 de mayo de 2012

Los ocultos

Tu mirada se perdía
en el horizonte
de la noche.
La mía enfrente tuyo
buscaba tus ojos,
y creo que sonreímos.
La otra noche te soñé
después de la cena,
nos besamos como nunca.
No logro distinguir
la realidad
cuando sueño con vos.
Porque sueño despierto,
hasta dormido,
que caminamos juntos.
Todavía no te lo dije,
me abruma la timidez,
y el aire escasea.
Estás oculta en la noche,
yo detrás del espejo,
te invito a descubrirnos.
Y si resulta que tu vuelo
busca otro cielo,
entonces seré luna
para verte danzar.

domingo, 13 de mayo de 2012

La semillita

Ahí adelante veo una luz blanca que nos está invitando a seguirla, incierta como un pedazo de futuro, desconocida por la humanidad toda. Es el camino que se abre como se abrieron aquella vez las aguas en manos de un hombre llamado Moisés. En ese moisés tal vez nos acunaron y ahora que estamos creciditos somos nosotros quienes abrimos las aguas o la tierra para filtrarnos en un nuevo aire, éste que estamos respirando y huele a nuevo ser. No quiero decir que la acción en el Anfiteatro es algo pequeño, y de todos modos el tamaño físico es un detalle que a nadie le importa. Acaso el Planeta Tierra no es una pequeñez observado desde Neptuno? La semilla de un Baobab es del tamaño de un maní, un porotito que luego de cientos de años se transforma en un árbol grande como una casa. Así se pueden citar miles de ejemplos que no vienen al caso. Lo que sucede hoy es la acción directa por lo que queremos, el Anfi es una semilla más en este gran bosque humano que ya no cuenta con un marco de referencia de eras pasadas, la mirada está puesta en esa lucecita blanca en el horizonte que alberga un "mañana es mejor" y un hoy mismo es mejor. Nos esperan los errores a la vuelta de la esquina para abrazarnos con sus enseñanzas eternas. Nuestros miedos son los nuevos guías con los que debemos amigarnos, amigarnos para no sufrir de violencia por miedo, especialmente esos miedos por lo deconocido, que son casi todos los miedos existentes. Sé que la estamos viendo mientras caminamos a ciegas, intentando sacarnos el maquillaje con el que nos han impregnado durante tantos años. Sé que nuestra acción es parte de un todo que está en movimiento dentro nuestro y de tantos otros seres desperdigados por el mundo. Algunos podrán llamarle "banana cósmica", "nueva era" y tantas otras cosas, lo cierto es que con o sin nombre, algo está pasando con nuestra semilla y es posible que la luz blanca sea el brote que nace de ella para llevarnos a un nuevo cielo.

lunes, 7 de mayo de 2012

Corazonada

En la clara incertidumbre
                       de saber
        si tu corazón
está latiendo como el mio.

No lo se

El tiempo se comé al tiempo,
el homo matando al sapiens
mientras surge un universo
de dudas e incierta existencia.
Camino detrás de mis pasos,
de soleadas noches
entre amaneceres lunáticos,
buscando mi sombra.
Destellos de luz
se filtran por las ramas,
esqueléticas formas,
seres transparentes.
Ya no existe el color,
la creación nos pertenece,
lo que ha sucedido se redondea
buscando un mañana.
Pareces perdida,
girando sin eje,
próxima al espacio,
aturdida de espanto.
El núcleo está por parir
un todo junto,
con el cordón
asfixiando nuestro cuello.
Me entrego a la muerte,
humilde ofrenda,
bajo el deseo,
de sentir tu sonrisa.

martes, 17 de abril de 2012

En el canto

Ayer por la tarde estaba trabajando en la oficina cuando comencé a oír por los pasillos que se había expropiado YPF a Repsol, algo que en realidad aun no ha sucedido pues lo que verdadéramente ocurrió fue la presentación de un proyecto de ley de expropiación que ahora tendrá que analizar el congreso y que seguramente aprobará, casi igual de todos modos. Aquí en la empresa donde trabajo son todos anti K y no estaban para nada contentos con esta decisión, quizás porque YPF es el mejor cliente de la empresa y eso quiera decir que el futuro vuelve a ser tan incierto como siempre, tan solo que ayer se corrió el velo de la certidumbre que no es más que un disfraz temporal. En ese clima no logré escuchar una sola argumentación válida en contra de la expropiación. Argumentos que iban al ataque directo sobre el gobierno nacional, tildándolos de chorros que antes habían apoyado la privatización y ahora hacían esto de ésta manera. No sé de qué manera se podría haber hecho para dejar conformes a estos tipos y a todos los que se oponen al gobierno por cuestiones tan pelotudas como la falta de yerba o nafta. Recuerdo que hace unas semanas el tema de discusión era el aumento del gas por el impuesto a la importación y nadie podía creer que el gas se importara siendo que aquí tenemos los recursos suficientes. La oposición por la oposición misma, por estar de un lado y no de otro. Como si solo existieran dos bandos, pongamos por caso TN o 678, de qué equipo sos? Esto me hace acordar a cuando era chico que me preguntaban de qué equipo era, River o Boca? Yo decía de Racing y algunos chicos ni lo conocían, eso me ponía un poco triste pero levantaba la cabeza bien alto repitiendo: RACING. De algún modo quedaba afuera del fútbol por no ser de los gallinas ni de los bosteros. Ahora lo mismo. Ni TN ni 678, dos mierdas tan idénticas que pretenden diferenciarse por el discurso pero que surcan iguales caminos, como la lucha que llevó a cabo Estados Unidos con la Unión Soviética en la guerra fría, dos caras de una misma moneda. Yo estoy otra vez parado en el canto de la moneda y me dan ganas de mear para un lado y cagar para el otro. Pero volviendo al tema de ayer, a la expropiación, puedo decir que sentí cierta alegría que llegaba a mi desde el pasado, desde mi pasado personal claro está. Durante muchos años manifesté mi deseo de recuperar las empresas que alguna vez fueron del estado argentino, de expropiarlas. Entonces ese yo discursivo pasado se puso feliz y salió a la calle buscando un no se qué. Camine varias cuadras del centro neuquino hasta que el hambre me llamó la atención y busqué un lugar para saciarlo. En un Bodegón solucioné el asunto con ravioles y vino tinto, mientras esperaba la comida bebiendo vino tomé un libro (pues ahí tienen una biblioteca con libros que uno puede leer libremente), el lomo decía Carta Abierta a Buenos Aires Violento, Eduardo Gudiño Kieffer. Ese nombre me lleva diréctamente a la imagen de mi amiga Virginia que siempre me recomendaba la lectura de este tipo, al menos desde hace dieciocho años, hasta el momento nunca lo había leído. Carta Abierta es de esos libros que no podés parar de leer, que parece que lo dicen todo, al menos todo cuanto uno piensa y siente, me lo devoré con los ravioles viviendo esa agradable compañía de quien está solo en un Bodegón lleno de gente. Lo increíble fue que esa gente estaba brindando y festejando la noticia del día. Desde mesas distantes llamaban al brindis general al tiempo que cantaban en favor de Perón, Evita, Cristina y Néstor. Yo estaba absorto en los ravioles, el libro y el vino, sintiendo la dualidad del día, la moneda que no paraba de dar vueltas en el aire, la moneda arrojada al vacío, la moneda que nunca caerá porque es lo mismo un lado que otro. Las fotos del Che en las paredes y Gudi diciendo que todo eso era basura, que habían cosificado al Che y su imagen en la pared era nuestra cobardía. Esto lo había dicho en 1970, aunque me lo decía a mi, ahí mismo en el 2012. Y en este aquí y ahora yo no estaba tan contento como los que me rodeaban, tal vez porque a esta altura de mi vida me importa un carajo si la empresa X es de Pepe o Pepa, bah, no es que me importe un carajo es que me parece exactamente lo mismo en este caso, si la tiene tal o cual. Volviendo a YPF (para no irme por las ramas o ramones a esta altura), antes la tenía Repsol ahora la tendrá el estado argentino (lo escribo con minúscula porque se me antoja así de pequeño, tan pequeño como un país). Mejor para el pueblo! Para qué pueblo quisiera yo saber? La guita va a parar siempre a Suiza, siempre al mismo bolsillo que engorda como chancho mientras la granja está tranquila. Es lo mismo porque quienes gobiernan lo hacen en su propio beneficio, sean del color que sean, azules, rojos, verdes o naranjas! Es lo mismo porque lo seguimos viendo por la tele o la internet, porque seguimos avalando una empresa o un estado que es el mismo que nos mata, nos encarcela, nos dice esto si o esto no como si fuéramos un perro amaestrado para obedecer. Es lo mismo porque seguimos dependiendo, dependiendo de las decisiones de otros, dependiendo de este tipo de energía que nos está sepultando en los pozos que cada día se hacen para extraer de la tierra todo lo que en ella hay. Es lo mismo porque esto no para y no parará hasta que el último de los idiotas quede solo en el mundo preguntado por qué! Hoy no tengo motivos para estar contento, esta realidad me destiñe, tal vez toda realidad me haga mal y el enfermo sea yo que no me resigno a creer en lo que veo y que considero todo tan absurdo y no hago nada porque prefiero ser un tornillo tirado en el suelo que ser parte de ésta máquina infernal.

jueves, 5 de abril de 2012

Camello

Me duele la mandíbula
de masticar,
yo mastico solo.
Mastico tu dolor,
como rumiante
en el desierto
de la sal.
Mastico mi dolor,
en el colchón nuevo,
que poco sirve
para descansar.
Chicles imaginarios,
cargados de impotencia,
llevando la piedra a la cima
para que luego caiga,
una y otra vez.
Me cago en la mierda!
La pretensiones,
los deseos sin seso,
la daga en mi bolsillo
esperando por tu cuerpo.
Mastico solo,
simulando la sonrisa
del ombligo mundial.
Mastico solo,
en el autoexilio
del desconcierto.
Hoy no tengo ganas
de verte,
se de lo que soy capaz.
Me guardo en el sobre,
bolsa de dormir,
gusano u oruga,
moriré esperando alas.

viernes, 30 de marzo de 2012

Grandes documentales

Este es el proceso, mi proceso de cambio, transfiguración o metamorfosis que no se exactamente a dónde me llevará pero que estoy seguro que logrará quitarme el peso de este mundo de mis hombros. Estoy en la oficina, un pequeño cubo, demasiado pequeño como para pasar nueve horas aquí dentro. Frente a mis ojos hay una computadora y detrás de ella una pared blanca, hospital de turno que continua por mi derecha. A siniestra dos ventiluces que muestran el color del día y las hojas verdes de los fresnos buscando su amarillo otoñal. Ellos parecen contemplarme desde el otro lado como si yo fuera un pez dentro de la pecera, no creo que puedan comprender mis movimientos ni actitudes, aquí no hay hidrodinamia, de hecho ni agua hay, tan solo la del mate que a veces me acompaña.  Tengo una compañera de trabajo que está embarazada y pronto saldrá de licencia. Ella me enseña lo que hay que hacer en la pecera, como moverme, que alimento buscar y como sobrevivir en este medio. A veces nos visitan tiburones o serpientes marinas, nunca una sirena. No puedo respirar bien en este espacio, mis branquias no se han desarrollado del todo y siento que si lo hacen será en el lugar equivocado, en mis sienes, es ahí donde estoy soportando la presión del cambio de hábitat. Solo espero que no me reviente la cabeza para dejar escapar el vapor que en ella surge cuando paso mi tiempo en este lugar. Mensualmente me dan dinero a cambio del espectáculo que ofrezco a los fresnos, es digno recibir un salario dicen por las calles, hasta hay quien se manifiesta al respecto pidiendo más y mejor salario, debe ser que desean seguir en el mundo del espectáculo con todas sus ganas. Creo que los árboles se aburren de vernos, no es muy entretenido lo que ofrecemos, sin embargo las plantas también parecen pagarnos de algún modo. Como ellas no manejan dinero, pues han evolucionado al respecto, nos entregan sus frutos a cambio de nada, solo se dan así al mundo mientras beben agua de la tierra y toman sol, sin lentes ni protectores solares, sin bikinis o disfraces por el estilo. Mirando por uno de los ventiluces, el que está a la derecha, se logra ver una construcción que es un hotel donde la gente suele pasar unos pocos días y luego se marcha hacia quién sabe donde. Los fresnos no comprenden bien esa actitud pero logran asociarla con el avistaje de las aves y ven en el hotel un gran nido de piedra. Otra cosa llamativa son las latas en movimiento que buscan la sombra del fresno cuando se quedan quitas, a ellos nos les gusta mucho el laterío porque perjudican su respiración al emanar dióxido de carbono de manera tan abrupta, sin la parsimonia a la que están acostumbrados, al proceso lento que ellos manipulan en busca del ahorro de energías que son vitales para el crecimiento, algo a lo que dan mucha importancia. De lo que sí están contentos es de recibir chorros de agua, aunque realmente prefieren la lluvia, pero como aquí no llueve prácticamente se ven “obligados” a disfrutar de esa pequeña gran ayuda. Aunque a veces logran distinguir entre quien les ayuda por el placer de verlos crecer y quienes lo hacen por pura obligación, no son giles. Yo los miro, ellos me sienten con todo su ser. Es evidente que están en otro nivel evolutivo. Los tiburones son tipos serios, preocupados por el cardumen al que quieren controlar y de vez en cuando deglutir, más no sea a uno de sus miembros. Van y vienen y piden cosas a la pasada, uno asiente por miedo al tarascón. Lo que resulta más triste es cuando uno de los miembros del cardumen comienza a maquillarse buscando mimetizarse con los tiburones, es algo que no logro comprender. Acaso el fresno querrá volverse oruga? Lo miro y sus hojas se niegan en un movimiento vaivén. Será por mucho más que tendré que estar aquí? Estaré por algún aprendizaje que me encomendaron en otra vida? Creo que hay preguntas que jamás lograré descifrar, para colmo no dejan de brotar en mi interior como hojas nuevas de la primavera. Preguntas y más preguntas.  Ahora llega la hora del almuerzo y la gran pregunta es: quién estará haciendo el tiro con su caña?

sábado, 24 de marzo de 2012

Tal vez


Soñé que cargábamos con martillos y picos y entre todos destruíamos el asfalto que cubre la tierra.
Soñé que dormíamos arriba de los árboles mientras veíamos el suelo respirar, comiendo frutos en el aire.
Soñé que juntábamos todo el plástico con sus chips incorporados y nos reíamos de él al tiempo que aprendíamos la telepatía.
Soñé que jugábamos todos juntos sin un vencedor y nadie era vencido.
Soñé que los animales nos hablaban y nos mostraban el camino guiñándonos un ojo.
Soñé que este plantea era nuestra casa y que visitábamos otras casas viajando sin cuerpo.
Soñé que ya no importaba todo eso por lo que corríamos y el tiempo se detenía para siempre.
Soñé que nos despertábamos los unos a los otros y ya no supe distinguir mi sueño del nuestro.

jueves, 22 de marzo de 2012

Vidaluz

Refugiado del mundo
en la redondez que habitas,
flotando centímetros,
alevino.

Protegido del alma,
fuera de todo mal,
abrigas desde el interior,
un cuerpo.

El sonido te llega
detrás del muro de piel,
vibrando líquidos
que abrazan.

Se abre para ti
un mundo nuevo,
corazón mágico,
dios creador.

La luz es tiniebla,
caracol absorbente.
Tu paso lento,
un camino.

Dejas la casa
y el frío te acecha,
buscando a tu par
en la redondez,
eterna.

domingo, 11 de marzo de 2012

Naciente


Y después de la euforia
el mundo se hizo nube,
llorando desde el cielo
caí en mi.

Vos tal vez no lo supiste,
pegándote a una imagen
de superhombre,
vulnerable como una vida.

Ahora que mis pies
soportan este alma,
la tierra me nutre
desde la raíz.

Y si aquél,
fuera uno de mis frutos,
la semilla que lleva dentro
sería nuestra.

Y después de la euforia
el mundo se hizo nube,
llorando desde el cielo,
mi lágrima te germina.

lunes, 5 de marzo de 2012

Paraiso terrenal

Señora del portal
trabajas el paraíso
que cruzo en mis mañanas,
oculto de maldad,
reposa.
Flores blancas,
refugio del dolor.
guardan la miel futura
de otros mundos,
posibles.
Negras nubes,
calmaran la sed
con la inocencia
del trueno,
su grito.
Los jardines
ya descansan
en mi piel descalza
que absorbe,
deidades.
Señora del portal,
estoy llamando
a sus estaciones
para colmar,
vida.

sábado, 11 de febrero de 2012

Del barro al barro

Miro adelante,
quizás futuro,
y nada veo.
Miro atrás,
tal vez pasado,
y nada veo.
Miro abajo,
mis propios pies,
llenos de barro.
Donde debería
tener alas
hay dos brazos
que la sombra
proyecta
en esto que soy:
un jarrón!

viernes, 10 de febrero de 2012

La sonrisa más triste

Con un simple mensaje de texto me invadió la tristeza, de golpe. En apariencia todo sigue igual a mi alrededor, sin grandes cambios. Pero hay una ausencia física que una sola vez en mi vida pude ver y tantas otras oír hasta que la piel se hizo gallina, hasta que la canción llegó a mi sol. Siempre presente, acompañando desde aquel mágico arte que elegí seguir. Me duele la muerte, quién sabe por qué. El ego traicionero que pretende más cada día. La conciencia que no soporta dar cuenta que los seres eternos pierden su cuerpo en el camino, liberándose del lastre, flotando ya en la atmósfera, dejando de buscarse en el umbral, mientras sigue la melodía. Y ayer le conté a mi hijo Mateo de seis años que Spinetta había muerto, “por suerte tenemos sus canciones papá”. Él me vino a explicar lo que yo aun hoy no puedo entender. Se fue un padre, uno de esos que se adoptan en los días de la vida. Y uno lo llora, en el silencio de su música.

miércoles, 25 de enero de 2012

El sonido de los muertos

“El tiempo que no vivo es el tiempo que me mata”. Eso me había dicho Rodolfo aquella noche en la que nos embriagamos entre mares de vino tinto. No he podido sacar esa frase de mi cabeza, todo el día la repito. Es como si quisiera dejarla estampada en mi mente, una fijación. Se había embalado y largo todo su discurso con la lengua libre de remordimientos, yo me dedicaba a escuchar e intentar grabar cada palabra mientras seguía bebiendo. “Gente muerta que deambula a diario por las grandes ciudades. Protegidos de las hormigas, acosados por cucarachas, asfixiados de cemento, siempre desde atrás de un vidrio sobre cuatro ruedas, aire acondicionado o calefacción. Protegidos de si mismos, enrejados hasta la ortodoncia, atemorizados por un mañana que nunca llegará, matando el tiempo, muriendo vivos. Venga un plasma, el más grande que exista por favor! Así van, intentando llenar todo su dolor de existencia con algo que pueda superarlos en complejidad, no importa que sea descartable, solo quieren verlo funcionar unos minutos y sentirse espejo de la creación. Luego vuelven a su cama y babean como cualquier animal, anhelando que un sueño les revele la forma de vivir.”

martes, 24 de enero de 2012

Ahogados en la SOPA

Mientras hay tantas personas preocupadas por la ley SOPA y su "impacto" en la vida cotidiana, otros están como locos porque la Unión Europea le mete un bloqueo petrolero a Irán y otros no pueden evitar seguir a cada minuto lo que pasa con el barco que se dio vuelta en Italia. Yo no sé, mi patio está lleno de hormigas y hoy les compré veneno. Tal vez mueran algunas o todas, eso desearía yo. Un angelito del bien me habla sobre el hombro invitándome a salvaguardar la vida, la existencia. Me pregunta quién soy yo para matar a esas pobres indefensas. No sé que pasaría si todo eso que está por pasar realmente sucediera. Chau internet, chau petroleo, chau hormigas. El otro día me dijeron que mucha gente quiere volver a la naturaleza pero ninguno quiere volver caminando. Cuanta hipocresía! Almas muertas es lo que somos, aferrados a una pantalla, cuatro ruedas y veneno para hormigas. Luego nos comemos la película de salvadores del mundo, la naturaleza y la mar en coche. Lo que nos jode es tener tanto tiempo libre y aun no saber que hacer con él, mientras aparentamos ser ángeles que se suben al hombro de cualquier imbécil dominado por la duda. Pongan la ley SOPA, el bloqueo y el veneno, que reviente todo, no intentemos evitarlo! Es posible que bajo ese marco surjan cosas maravillosas. Acaso no tenemos demasiado ya?

domingo, 8 de enero de 2012

Tres cuartos


No hay nada,
lo comimos todo,
lo seguimos comiendo,
y nos devoramos,
nuestra propia cola.
Pero sigamos existiendo,
para algo,
que sea par algo.
Aunque...
qué será ese algo?
Seguimos comiendo,
altos consumidores
de la exigencia,
controladores de luces,
puertas,
desquicios,
más comida.
Tengo una gula infinita!
puedo servirme
toda el agua,
absorberte
los espacios,
hasta tanto,
me sienta satisfecho.
Más dinero,
lujos de cuarto
de revista.
Aquellos anteojos
que vimos,
lo recuerdas?
Mundo hormiga.
Hoy podré
estar a gusto
con mi papel tissue
de alta gama.
Estoy transpirando,
debe ser mi estomago,
intoxicado.
Intentaré transformar
todo aquello
en arte.
Arte escurriéndose
por el inodoro!